Autor El poema
6 Desembre 2014 a 11:00

De matinal,

De matinal,

De matinal,

resuenan estertores leonados,

antepasados que transforman  intrincados, las pequeñas piedades,

suponen acuartelar, las corrientes de sangre, de la umbría de páramos,

extraídas espesas,

un gemido sin más referencia, el brillo de este domingo, el hombre, cuya seda son las encinas,

en la inmensa soledad te miran, mientras

acogen en su seno, la escasez de Sol, tan estoico y recio, como verticales de vergüenza, son

gotas de lluvia que permanecen suspendidas.

VMA;

16 noviembre 2014.

Armenteros.

Switch to mobile version