Autor El poema
7 Octubre 2014 a 15:00

Misterio

Misterio

Misterio

Quiénes seducen los pies,
bajo tibieza,
acreedores de especie vuelven,
siendo parabienados, quiénes de otros, por contra, llagan los pies sobre brasa indomable, sus corazones son mayormente castigados, creídos ajenos, y tanto más salvajes a los dictados de uso falsario moderno, así, quién se quema amando, vale aún breve, la vida de mil solapas vanaglorian las espaldas, aquellos al pasar, solo saben una cosa, palmear.

Alonso de Santa Inés;
20 agosto 2014.

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