Autor El poema
2 Gener 2014 a 12:00

La Ronda

Teruel,

porque de foco nebuloso encendido, vengo,

alrededor vapor y nada soy, salvo oscuridad, en ocasiones hoy,

son años de torbellino y crestas, sin atisbar muesca al dado, inconsciente,

zaranda y voltejo me son revés, al pantalón trepando, de óbito a cuenca,

cerraduras cien sin llave, repaso mi diafragma opresivo,

desatinado por aflojar la fuerza, nado, en lo incrédulo de aspereza,

del suelo venía soplando, más, otra vez, diario, más, otra vez,

dónde estoy, ahogado en el barro, que no avanzo?

me agoto sin deshacer el paso a pecho, suplicio,

tumbarme en el doble hace, mi mortecina espalda,

no hay lamento en el recíproco deseo, hoy,

donde horadar valles quise, hago penitencia diaria,

entre salir el sol, y acostarse luna,

no hay lamento en el deseo extinguido, ayer.

donde una estaca en pie, viste mi cadalso a espanto parezco,

gas en aire corre, en trato a cerrar vías, sobre mis alas de avión,

soplo, y nunca olvido está, la nebulosa incandescente,

cuando se acerca, son días sin vertical, huyo por desplegarme,

mis pulmones, roídos de aspirar quebrantos, lamentan,

oírte, sin oír, oírte, en este dentro bullir inclasificable, a canto,

jamás oprime tanto el vivir, pero existe, sonido desconocido en mayoría,

como resultase quitar una teja, la inclinada de curso,

perdida la diagonal, son tras ella, todas verse sin alma,

y soplo, y soplo, en un planteo por satisfacer lo privado,

criatura natural según polvo de arena, generosa casada, espontánea,

la avidez sexual me cita, través lo virtuoso, que solo hace insignia,

soledad cubierta de pétalos, mía, en gayola de nostalgias, recibo,

este aumento, sin apoyo de cuerda, velando una red abajo,

siquiera veo el mate, de extremos iniciales cortados,

porque de foco nebuloso encendido,

aún me vengo viniendo…

 

 

Martín Alonso de Santa Inés,

Yagüe de Sal, Teruel.

18 diciembre 2013.

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