Autor Opinió
16 Desembre 2013 a 15:00

Coaching, el proceso natural de aprendizaje

Parte 2

 coaching parte 2

En el artículo anterior expuse la definición de Coaching con la que más me alineaba, por la claridad y sencillez que aporta al entendimiento de qué es, y en qué se basa. La recordamos:

“El Coaching es un proceso creativo, no directivo, en el que un mínimo de dos personas, mantienen una relación profesional. Uno de ellos, (el Coach), por medio de sus competencias, consigue que el otro, u otros, (clientes/coachees) reflexionen y tomen acción de forma libre y responsable en dirección a sus propósitos”

Este artículo me gustaría emplearlo para diseccionar la definición de la forma más escueta posible, ya que comprendo que aunque desde mi punto de vista es bastante clara y sencilla de entender, puede haber algunos conceptos que generen dudas a quien no sepa de qué va el Coaching. Vamos a ello:

El Coaching es un proceso…: sí, exactamente, es un proceso, un conjunto de fases. Rotundamente no es una herramienta, ni una dinámica. Es un proceso de transformación por el cual el cliente o coachee, pasa voluntariamente y bajo su responsabilidad.

…creativo…es un proceso creativo, porque después de escuchar las preguntas del coach, el cliente o coachee, reflexiona y tiene nuevos pensamientos, que quizás, jamás llegaría a descubrir por sí mismo. El cliente busca en su interior, encuentra y extrae, esa información útil y enfocada al propósito que se ha planteado conseguir.

…no directivo…: significa que no se dirige al cliente hacia ninguna dirección propuesta por el coach. Nunca un coach dirigirá a su cliente mediante consejos, sugerencias o preguntas dirigidas, (preguntas que no son abiertas, si no que de forma indirecta ya te indican lo que tienes, o podrías hacer en ese momento dado, acabando con el proceso de pensamiento creativo del cliente). No olvidemos que cuando nuestra intención es la de reflexionar, y pagamos por ello, la directividad mantiene a nuestro cerebro en modo perezoso. Aunque hay momentos en que la directividad es necesaria, por ejemplo cuando el cliente necesita consultoría, asesoría, o formación, y no Coaching.

…en el que un mínimo de dos personas, mantienen una relación profesional…: un mínimo de dos personas, porque uno mismo haciéndose preguntas, jamás podrá llegar a los niveles de reflexión que se llega mediante las preguntas generadas por un coach, incluso por las preguntas realizadas de forma inesperada por otra persona que no sea un profesional.

También pueden ser más de dos personas, es decir, el coach y una pareja, o un grupo de personas que se prestan a llevar a cabo un proceso de Coaching para parejas, o Equipos.

Por otra parte, comentar que el Coaching está basado en una relación profesional, porque a un coach no se le puede dar el rol de amigo, ni de familiar. De hecho, el deber de un coach en su primera sesión de contacto, (sesión exploratoria), es el de informar/formar al cliente, sobre lo que es y lo que no es el Coaching, su metodología, la voluntariedad, la confidencialidad, y si el cliente se presta voluntariamente a llevar a cabo su proceso, el coach lee, explica y firma junto con el cliente, un documento llamado Alianza de Coaching, o Contrato de Coaching, en el que se reflejan los compromisos por ambas partes. A parte de esto, el coach realiza preguntas que un familiar o un amigo no harían por no molestar o incomodar. El coach no realiza las preguntas con esta intención, todo lo contrario, su intención es la de sacar al cliente de su zona cómoda y retarle, para facilitarle el crecimiento.

El coach cobra por sus servicios, cosa que jamás haría un familiar o amigo por escucharte.

Personalmente no recomiendo llevar a cabo procesos de Coaching con amigos o familiares con los que haya una relación estrecha. No todo el mundo está preparado para separar lo profesional de lo personal, con el peligro que esto puede conllevar para la continuidad de la relación.

uno de ellos, (el Coach), por medio de sus competencias…: para poder llegar a dar un buen servicio a los clientes, un profesional del Coaching, tiene que dominar con destreza una serie de competencias.

Los coaches que pertenecen a mi línea de pensamiento, defendemos estas cuatro competencias básicas y fundamentales:

  1. La Escucha Activa.- Competencia basada en escuchar con atención plena y sin juicios internos el discurso del cliente. Se llama escucha activa porque el coach “baila” con su cliente. Es decir, a parte de escucharle, imita sutilmente los movimientos corporales y también se realizan asentamientos con la cabeza y sonidos de confirmación de la escucha, tipo “ajá”, para que el cliente se sienta escuchado de una forma mucho más profunda. El cliente se siente acompañado en un ambiente personalizado para él.
  2. La Observación.- competencia basada en observar todos los movimientos del cliente o coachee, entre otras cosas para detectar posibles incoherencias entre lo que es el lenguaje verbal y el no verbal. También para detectar todas las emociones que pueden aflorar en el cliente durante la sesión, y reflejarlas, (feedback espejo).
  3. La Pregunta Poderosa.- competencia basada en lanzar preguntas neutras que tienen relación directa con el discurso del cliente. Un coach nunca lanzará preguntas intencionadas, o relacionadas con sus posibles conocimientos técnicos, o juicios internos, ya que se convertirían en preguntas dirigidas, o como diríamos en un argot más conocido, “el coach lanzaría indirectas” al cliente para dirigirlo en la dirección que él cree que debería ir. Esta forma de actuar del coach, a parte de ser poco profesional por romper las reglas del principio de la no directividad, denota falta de confianza en el potencial del cliente, ya que consciente, o inconscientemente, éste dirige al cliente mediante su pregunta, porque piensa, o cree, que por sí solo no puede llegar a esa conclusión que él cree, o piensa desde su paradigma, que es la ideal para el cliente. En ese momento, el coach deja de ser coach, y se transforma en un asesor, o un consultor.
  4. El Feedback espejo.- Competencia basada en repetir parte del discurso al cliente, con el mismo lenguaje no verbal, verbal y paraverbal, (velocidad, tono, timbre, volumen de voz), con el fin de que el cliente tome conciencia de qué y cómo ha estado exponiendo esa parte del discurso. Desde mi punto de vista, ésta es una competencia potentísima, ya que personalmente he podido experimentar diferentes emociones por parte del cliente, después de escuchar desde mí, lo mismo que él expuso segundos antes. El coach se convierte en un espejo, en el que rebotan palabras sueltas y frases, que algunas de ellas, pueden ser incoherencias expuestas por el cliente.

consigue que el otro, u otros, (clientes o coachees) reflexionen y tomen acción: como he explicado en el punto aclarativo anterior, el coach mediante sus cuatro competencias básicas, consigue que el cliente reflexione; al reflexionar toma conciencia de sus recursos, tanto humanos como materiales, de sus inconvenientes, de sus fortalezas, de sus debilidades, de los costes, de los beneficios, de los sentimientos, de las preocupaciones, etc…y tome acción en dirección a su propósito.

de forma libre y responsable en dirección a sus propósitos: el cliente se pone en marcha de forma libre, porque nadie le obliga, ni le dirige, ni le aconseja, ni  le sugiere ir en ninguna dirección. Es el cliente el que decide ir hacia una dirección o hacia otra, después de llegar a sus conclusiones durante las sesiones de Coaching.

Responsable, porque al ser él mismo el que decide qué dirección tomar, también se hace responsable de los resultados que obtenga, tanto si son positivos, como si no lo son. En ambos casos, el coach estará presente para acompañarle en el camino del aprendizaje natural.

Después de diseccionar esta definición del Coaching, estoy convencido de que queda más claro que el Coaching es un proceso de transformación totalmente serio, y que requiere de cierta pericia y arte, para conseguir (sin dirigir), que el cliente consiga ser más feliz, tomando la libre y voluntaria decisión de realizar algún cambio en su vida, ya sea en el ámbito personal, o en el profesional.

Desde mi punto de vista, la forma más sana de quitarse la sed, es beber de la misma fuente, sin filtros. A mí me gusta hacerlo así, por eso estaría encantado de que tú también lo hicieses. Te facilito un vínculo que te llevará a un papaer sobre la magnífica “Matriz de Creatividad y Urgencia”, (imagen artículo) de Leonardo Ravier, mi mentor, colega y amigo, autor del libro “Arte y ciencia del Coaching”, hasta el momento, la mejor investigación del Coaching no directivo, desde sus inicios hasta la actualidad.

Si te identificas como potencial cliente del Coaching, y eres empresario, o profesional, o un privado, y tienes curiosidad por saber cuándo sería el momento adecuado para contratar los servicios de un coach profesional, este papaer que te adjunto, te lo dejará bien claro.

Vivimos en un momento, en que algunos profesionales han puesto el apellido de “Coach” al lado de la disciplina que verdaderamente dominan, y en la que son realmente buenos. Otros se presentan directamente como Coaches, sin tener formación alguna, por eso estoy convencido de que es positivo para ti, que tengas esta herramienta de Leonardo Ravier, que te servirá como escudo protector, para filtrar ya desde la primera sesión, a los profesionales que verdaderamente ofrecen Coaching, de los que no.

Permíteme una metáfora para tu reflexión:

“Si tú fueras un mueble de la madera más noble y preciada que existe… ¿dónde irías a que te dieran los cuidados que necesita una madera de tu Calidad?”…para bien, o para no tan bien, tu decisión siempre será la correcta, precisamente por eso, porque es tuya. Eso es aprendizaje natural.

Espero que disfrutes de esta magnífica información como yo lo hice en su momento:

http://innovacioneducativa.upm.es/jimcue_09/comunicaciones/22_258-272_Matriz.pdf

 

J. López

Coach especialista en procesos One to One

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